Me voy al banco y los desgrassssiats no abrían hasta las 8 y media, que con el café, se han hecho menos cuarto.
He llegado a la oficina y como siempre, salvo con la novedad de que hoy, al entrar más tarde, he tenido que salir también más tarde.
Ya en casa, un ratillo de lectura del nuevo libro que tengo entre manos (La voz dormida) y enseguida a dormir.
Dinobat — 16-01-2006 23:27:09