Cuesta, cuesta terminar la semana.
Hoy he acompañado a Jose a mirarse un ordenador, no está mal el que ha elegido, ya me gustaría para mi.
Por la noche había quedado con Irati para ir al concierto de Delinqüentes en la universidad, pero debido al agobio de gente que había (y que era en lugar cerrado) nos hemos ido al avalon de guays.
Ahora me iré a mimir y a ver si termino el libro.